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Principales razas de perros y modalidades
Tema 2 · Regulación de la caza — preguntas 242 a 248.
Siete preguntas que se resuelven clasificando. Los perros de caza se agrupan por cómo trabajan, no por su raza, y cada grupo casa con unas modalidades.
Los cuatro tipos de trabajo
| Tipo | Qué hace | Ejemplos que se preguntan |
|---|---|---|
| De muestra | Detecta la pieza por el viento y se inmoviliza para señalar dónde está | Perdiguero, setter, pointer, bretón |
| Cobrador | Busca y trae la pieza abatida, sobre todo en caza acuática | Labrador |
| De rastro | Sigue el olor que la pieza deja al pasar, incluso horas después | Sabuesos, perro de sangre |
| De vista o corredor | Ve la pieza y la persigue a la carrera | Galgo |
El labrador es el prototipo de cobrador, y así se pregunta. Ni de muestra ni de rastro.
El perro de muestra se define por su gesto: cuando detecta la presencia de una pieza se inmoviliza para indicar su situación al cazador. Ese segundo de quietud es lo que da tiempo a colocarse antes de que la perdiz arranque.
El perro de rastro sigue el olor y se usa en batidas y, sobre todo, en el pisteo: cobrar reses de caza mayor heridas después del disparo. Es el trabajo más útil y menos vistoso de la caza mayor.
El galgo es perro de vista y velocidad: se usa para la caza de liebres en mano. No hace muestra y no sirve para esperas, donde el cazador está quieto.
Y el podenco es el perro clásico del conejo: rastrea, levanta y cobra en monte cerrado con olfato, vista y oído a la vez. Las becadas y las acuáticas se trabajan con perros de muestra y cobradores.
La rehala
Una agrupación de entre 16 y 40 perros conducidos por un rehalero. Es la respuesta del cuaderno y hay que darla así.
Fíjate en los dos elementos, porque las opciones falsas rompen uno de los dos: el número —no vale «más de 10» ni «cualquier cantidad»— y el conductor. Una rehala sin rehalero no es una rehala; es una jauría suelta.
Su sitio son las cacerías colectivas de caza mayor: montería, gancho y batida. Los perros baten la mancha y obligan a las reses a moverse hacia los puestos.
Cuántas rehalas caben
Con carácter general se autoriza un máximo de 1 rehala por cada 40 hectáreas de terreno a batir.
El porqué es de seguridad y de gestión. Meter demasiados perros en una mancha satura el terreno, provoca carreras descontroladas, dispersa las reses fuera del coto y multiplica el riesgo de que un perro cruce una línea de tiro. Por eso la carga se limita por superficie, no por capricho.
Ojo, 7 de enero de 2027: ese día entra en vigor la Ley 4/2026, de 2 de julio, de Caza y Pesca de la Comunidad de Madrid (BOCM de 7 de julio de 2026), y aquí sí cambia un número que te sabes: su artículo 35.3 define la rehala como un mínimo de dieciocho y un máximo de cuarenta perros. Además fija la carga por modalidad —una rehala cada 40 hectáreas en montería y gancho, y cada 50 en batida—. Para el examen de 2026 responde 16 a 40, que es lo que dice el cuaderno.
En el examen: clasifica antes de responder. Pregúntate si el perro señala (muestra), trae (cobrador), huele el rastro (rastro) o corre (vista). Con eso caen cinco de las siete preguntas.
Practica con las 7 preguntas de este epígrafe, repasa las modalidades de caza y ponte a prueba en el simulacro del examen.
Practica las 7 preguntas de este epígrafe, con su respuesta →