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En una cacería, cada uno tiene que saber dónde está el otro
Tema 12 · El comportamiento y la ética del cazador — Normas de seguridad en las cacerías.
Antes de empezar: avisar e informar
La seguridad de una montería empieza días antes. El titular del coto o el organizador de monterías, ganchos, batidas y batidas de gestión tiene que avisar con al menos dos días naturales de antelación (Decreto 126/2017, art. 86.6) a:
- los titulares de otros aprovechamientos del coto, como el ganadero;
- los titulares de los terrenos colindantes a la mancha, sean cinegéticos o no;
- el puesto de la Guardia Civil de la zona.
Y antes de la cacería tiene que informar a los cazadores, preferentemente por escrito, de las condiciones, las medidas de seguridad, la colocación de los puestos y cualquier otra instrucción útil (art. 86.10). La Ley hace responsables a titulares y organizadores de dar esas instrucciones (Ley 8/2003, art. 71.2).
En los accesos practicables de los caminos públicos hacia la mancha se colocan señales con el texto «PELIGRO, ACCIÓN DE CAZA», en blanco sobre fondo rojo y con la fecha bien legible. Tienen que estar puestas al empezar y retirarse al acabar la jornada (art. 93.3.e).
Los puestos
| Situación | Regla (art. 93.3.a) |
|---|---|
| Siempre que se pueda | Puestos desenfilados, protegidos por el terreno de los disparos de los demás |
| Caza mayor, si no hay desenfilada | A más de 150 metros entre sí |
| Ojeo, si no hay desenfilada | A 50 metros como mínimo, y con pantallas protectoras si están a menos de 70 |
Antes de empezar, el postor indica a cada cazador su campo de tiro. Fuera de él no se dispara, y menos hacia otros puestos que estén a la vista. Cada cazador tiene que establecer acuerdo visual y verbal con los puestos más próximos para que sepan dónde está (art. 93.3.b). Nada de disparos al aire ni de llamadas por teléfono como aviso.
En los puestos fijos, el arma va enfundada y descargada hasta llegar al puesto y desde que se abandona (art. 93.3.d). Y del puesto no se sale hasta que termina la cacería, aunque hayas herido una pieza.
Ser visto
- En los puestos fijos, cazadores y acompañantes llevan en todo momento una prenda de alta visibilidad amarilla o naranja: chaleco, gorra o brazalete (art. 93.3.d).
- Batidores, ojeadores y perreros llevan chaleco amarillo o naranja, llamativo y reflectante. En el ojeo, los ojeadores pueden sustituirlo por banderas (art. 93.3.f).
- En la caza mayor en mano, donde todos se mueven por el monte, el chaleco es obligatorio para todos los participantes, cacen o no (art. 93.3.c).
Alcohol y drogas
Está prohibido cazar bajo la influencia del alcohol o con drogas en el organismo. Se considera que hay influencia del alcohol cuando la tasa supera la permitida para conducir; en las drogas basta con su presencia (art. 93.3.g).
Otras reglas que salvan vidas
- Cuando vas hacia otra persona en sentido contrario, descargas el arma a 50 metros (Ley 8/2003, art. 55.2).
- En el aguardo nocturno del jabalí, los puestos quedan a 150 metros como mínimo y se puede usar una linterna en el momento del disparo (art. 81.1.a.8.º).
- Los menores de catorce años pueden acompañar a los cazadores solo en modalidades sin armas de fuego (art. 93.3.h).
- No se dispara a lo que se mueve sin haber identificado la pieza, ni cuando no se ve lo que hay detrás.
Cazar sin cumplir las medidas de seguridad de cada modalidad es infracción grave (Ley 8/2003, art. 77.27).
En el examen: puestos de caza mayor, más de 150 metros si no están desenfilados; ojeo, 50 metros y pantallas por debajo de 70. Acuerdo visual y verbal con los vecinos. Señales: blanco sobre rojo, con fecha. Aviso a la Guardia Civil, colindantes y otros usuarios, dos días antes. En mano, chaleco para todos; los ojeadores, con banderas. Alcohol: la tasa de conducir.
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