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Un animal de trabajo merece los mismos cuidados que uno de compañía

Tema 10 · Los animales auxiliares para la caza — Adquisición, cuidados, alojamiento, transporte y venta.

La obligación de fondo

El Reglamento no hace una lista de cuidados: remite a toda la normativa general. Quien tiene animales auxiliares para cazar está obligado a cumplir lo que dispongan las normas de registro, identificación, sanidad, animales potencialmente peligrosos, bienestar animal y transporte (Decreto 126/2017, art. 84.1). Y a los titulares de rehalas les añade una obligación propia: la desinfección de los vehículos, para no llevar enfermedades de una finca a otra.

La idea que se pregunta una y otra vez: ser animal de trabajo no justifica peores condiciones.

Adquisición: de dónde puede venir el animal

Cuidados veterinarios

El veterinario marca las vacunas y las desparasitaciones. Al cazador le toca, además:

Alojamiento

Una perrera limpia, resguardada de la intemperie, con agua limpia siempre a su alcance y espacio para moverse. Tenerlo atado a una cadena corta en un patio, o encerrado en un cuarto sin luz, no es un alojamiento digno, por mucho que sea un perro de campo.

Transporte

Entrenamiento

El entrenamiento de los animales para la caza tiene que hacerse con las debidas garantías de bienestar animal, de acuerdo con la Ley 11/2003, de protección de los animales de Andalucía (Decreto 126/2017, art. 85.5). En veda, los perros sueltos fuera de los escenarios de adiestramiento llevan tanganillo.

Venta, cesión y final de temporada

Quien vende o cede un animal auxiliar tiene que poder acreditar su origen legal y su identificación: sin ella, el comprador de un ave o un reclamo se expone a la infracción grave de poseer fauna silvestre sin documentos.

Y un animal que ya no sirve no se abandona. Abandonar a un animal vertebrado bajo tu responsabilidad en condiciones en que peligre su vida o su integridad es delito (Código Penal, art. 340 ter): multa de uno a seis meses o trabajos en beneficio de la comunidad, e inhabilitación de uno a tres años para tener animales. Maltratarlo hasta causarle lesiones que requieran tratamiento veterinario también es delito (art. 340 bis).

En el examen: a las rehalas se les exige además desinfectar los vehículos. Las rapaces, de cría o importación legal, nunca de un nido silvestre. Vísceras crudas al perro, nunca (hidatidosis). Perros en el coche al sol, nunca. Entrenamiento, con bienestar animal. Y abandonar un perro puede ser delito, no una decisión privada.

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